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AYUDA PARA PAGAR DEUDAS

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    Suicidio por deudas | Ayuda para pagar DEUDAS

    El suicidio por deudas aumenta a medida que pasan los años y las personas siguen sin poder llegar al final de mes. Hay muchos ciudadanos que llevan años sumergidos en la incertidumbre de su futuro laboral, en paro y sin saber qué va a pasar con sus familias. La crisis nos ha dejado una sociedad en la que cada vez son más quienes sufren de graves problemas como la depresión o la ansiedad.

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    Las grandes recesiones económicas tienen una fuerte relación con los suicidios por deudas. En España, muchas personas sufren incluso acoso telefonico por deudas, y llegan a ser más de 3000 los españoles que se suicidan cada año a causa de no poder hacer frente a estas cuantías económicas. No es difícil imaginarse la desesperación que puede sentir una madre o un padre con hijos a los que no sabe si les podrá dar un hogar o un buen futuro.

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    Índice de Contenidos

    Qué es la reunificación de deudas

    La reunificación de deudas de Cetelem o de Cofidis surge como una solución un poco más inmediata; tras haberse hecho tantas revisiones en las que se establecían el aumento de las muertes por suicidio en España, unidas a las recesiones que sufren en su economía las personas en edad laboral. El suicidio se relaciona sobre todo con el desempleo de larga duración. El riesgo aparece sobre todo a lo largo de los primeros cinco años de paro, pero persiste años después.

    La reunificacion de deudas de Cofidis o de Cetelem no tiene un gran misterio. Tan solo, se te ofrece la oportunidad de que pagues a través de una única cuenta. Así, las operaciones son mucho más fáciles de entender y de planificar. No obstante, al final los prestamos de Cofidis o similares te endeudan mucho más, por lo que también podrían contribuir a ahogar más a la persona en sus deudas. Es mejor que te acojas a la Ley de la Segunda Oportunidad gratis y, por eso, es en lo que más nos vamos a centrar a lo largo del artículo.

    Muchas personas piensan que acogerse a las reunificaciones de deudas les da tiempo, por lo que lo toman como una buena alternativa a la hora de zafar su crisis económica. El alcance de las entidades económicas es muy fuerte, pero los prestamos de Cofidis y de otro tipo de entidades similares no arreglan los desahucios. Lejos de eso, sufrirás el pago de unos intereses muy altos que se acumularán a tus deudas.

    La mejor ayuda que puedes recibir cuando te encuentras en una situación tan grave es la de abogados de la Ley de Segunda Oportunidad. Ellos sabrán cómo ayudarte, ya que tienen años de experiencia evitando la verdadera tragedia que supone el suicidio por deudas como resultado final. La Ley de Segunda Oportunidad en el BOE tiene ciertos requisitos. Así, dependerá de si aplicamos la Ley de Segunda Oportunidad para autonomos, para particulares o para emprendedores. ¡Te lo mostramos a continuación!

    Ayuda para Pagar Deudas

    Ley de Segunda Oportunidad para particulares

    La Ley de Segunda Oportunidad para particulares evita que a veces tengas que recurrir a medios como la dación en pago, que es la entrega de un bien a cambio de saldar tu deuda. Muchas personas, por esta herramienta, se quedan sin un techo en el que vivir, y muchas de ellas arrastran a su familia. Te contamos todas las particularidades sobre la Ley de Segunda Oportunidad, que sigue evitando el suicidio por deudas.

    Lo primero que debemos saber sobre cómo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es que existirá un acuerdo extrajudicial en primera instancia para proceder al pago de la deuda. Esto significa que se va a negociar la manera en la que vayas a devolver el dinero de tus deudas.

    Se tendrá siempre en cuenta para ello que también te hace falta una cierta cantidad de dinero para vivir en tu día a día. Si no se alcanza dicho acuerdo judicial, gracias a la Ley de Segunda Oportunidad será posible que obtengas la exoneración o cancelación de tu deuda.

    La Ley de Segunda Oportunidad ayuda a prevenir el suicidio por deudas económicas, por lo que no excluye a nadie. A esta ley se pueden acoger tanto los particulares como los autónomos. La ley, con sus particularidades, te permitirá empezar de cero, al contrario de lo que ocurría en los años anteriores a 2015, cuando sí o sí tendrías que hacer frente, con todo tu patrimonio tanto presente como futuro, al pago de tus deudas.

    La Ley de Segunda Oportunidad puede ayudar, y de hecho ayuda, a evitar que muchas personas recurran al suicidio por deudas. No obstante, tiene unos requisitos que los particulares deben cumplir para comenzar el proceso. El primero de ellos es el de la buena fe del deudor, un primer punto que, sin embargo, es el que más problemas y dudas genera en este proceso.

    Además de la buena fe del deudor, deberás acreditar que ya has liquidado tu patrimonio o que no dispones del suficiente para enfrentarte a tus deudas. A causa de los numerosos desahucios que se produjeron, la vivienda tiene en esta ley una consideración especial. Por último, las deudas totales no podrán ser, bajo ningún concepto, superiores a 5000000 de euros.

    Como ya te hemos dicho, el punto de la buena fe del deudor es uno de los más importantes en la Ley de la Segunda Oportunidad. Pero, ¿qué significa exactamente el concepto de buena fe? Legalmente y, aplicado a este ámbito, la buena fe consiste, en primer lugar, en que no hayas sido condenado nunca por alguno de los delitos contra el patrimonio.

    Tampoco podrás haber sido condenado por delitos contra la Hacienda pública y la Seguridad Social, contra el orden socioeconómico, contra la falsedad documental o contra los derechos de los trabajadores. Igualmente, tampoco podrás haber rechazado alguna oferta de empleo que se considere como adecuada a tu capacidad.

    El aspecto de la adecuación a la capacidad es muy problemático, ya que en la ley no se aclara qué es lo que debe reunir este tipo de oferta de empleo. Es decir, no aclara ni las condiciones ni la retribución. Por tanto, no se tienen en cuenta tampoco importantes aspectos como que el trabajo se rechazara, por ejemplo, por conciliación familiar.

    Una vez que te hemos aclarado el punto de la buena fe en el caso de los particulares, ahora queremos decirte cómo puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad. Como ya te hemos mencionado, el primer paso a dar es que intentes alcanzar un buen acuerdo extrajudicial, ya sea con un banco, con una entidad financiera o con la empresa.

    Para que el acuerdo judicial sea efectivo y realmente te beneficie, te recomendamos que acudas a abogados de la Ley de Segunda Oportunidad, porque ellos sabrán lo mejor para tu patrimonio y cómo hacer que tanto si hay acuerdo como si no, salgas beneficiado. El acuerdo extrajudicial se debe a la suposición de que a esta drástica medida (la de acogerse a dicha ley), deberá ser tu última opción. No obstante, es el recurso que debes tener en cuenta cuando falla la negociación.

    ¿Qué deudas pueden cancelarse con la Ley de Segunda Oportunidad?

    Una vez que te hemos contado cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad en particulares y, antes de continuar mostrando cómo se aplica en el caso de emprendedores, debemos aclarar que dicha ley no elimina el total de las deudas. De acuerdo con el artículo 178 bis de la ley, la cancelación puede recaer sobre lo que quede pendiente después de una subasta y ejecución de un bien inmueble, así como sobre las deudas subordinadas y sobre las ordinarias.

    Sin embargo, hay un importante aspecto que debes tener en cuenta. Una vez que se ha iniciado el proceso para beneficiarte de la Ley de Segunda Oportunidad, si sigues contrayendo deudas a posteriorino se contabilizarán. La Ley de Segunda Oportunidad no computará en las nuevas deudas que adquieras posteriormente, y ya no hay más leyes que cubran esto.

    ¿Y las deudas que tengas con Hacienda y con la Seguridad Social?

    Recientemente, en el año 2019, salió una nueva sentencia del Tribunal Supremo, en la cual se abordaba directamente este asunto. En ella, se establece que la Ley de Segunda Oportunidad podrá recaer sobre la exoneración de hasta un 70 % en este tipo de deudas, refiriéndose a las deudas que contraigas con alguna Administración Pública en general.

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    ¿Y las hipotecas? ¿Se cubren con la Ley de Segunda Oportunidad?

    De acuerdo con la Ley de Segunda Oportunidad en el BOE, las deudas que estén garantizadas con hipoteca y con prenda están fuera de su ámbito de aplicación. No obstante, es importante que no entiendas mal esta afirmación: lo que quiere decir esto no es que dicha ley no pueda aplicarse a las hipotecas. Tan solo, limita la aplicación a la cantidad que te quede por pagar tras la ejecución hipotecaria.

    Para que lo entiendas de manera más adecuada, de acuerdo con la ley española, si tienes que hacer frente a una deuda y subastas tu casa, seguirás debiéndole dinero al banco en el caso de que no hayas obtenido dinero suficiente para saldar tu hipoteca. Por ejemplo, si compraste tu casa por 800.000 euros y el banco la vende por 600.000, todavía deberías 200.000 euros.

    Con la Ley de Segunda Oportunidad, puedes acabar con esta situación. Se subaste por el precio que se subaste la casa que compraste, se produciría una dación en pago de facto. Por tanto, la subasta cancelaría el total de tu deuda. Aunque todavía en algunos casos, con consideraciones especiales a tener en cuenta, podrías perder tu casa, la deuda quedaría cancelada al completo.

    De este modo, la Ley de Segunda Oportunidad puede suponer para muchas personas una forma de escapar de las deudas que quedan detrás una vez que han perdido su hogar, pero también una vía de escape para aquellos que no quieren perder su casa a causa de deudas que tengan, dejando a un lado la hipoteca. No obstante, como te hemos dicho, la vivienda está comenzando a tener una consideración especial.

    La Ley de Segunda Oportunidad tiene como uno de sus requisitos principales el que hayas liquidado por completo tu patrimonio antes del pago de las deudas. Se supone que esto afectaría también a tu vivienda. Sin embargo, debemos mencionar que ya son varias las sentencias recientes que están dejando fuera del ámbito de aplicación de la ley la vivienda.

    Perder la vivienda y no tener donde ir es una de las principales razones del suicidio por deudas, y esto es lo que la ley está teniendo en cuenta. Por eso, aunque tengas deudas, muchas sentencias permiten que no sea necesario que pierdas tu hogar o que lo vendas en el proceso, aunque para ello la hipoteca tendrá que estar al corriente de pago. Por eso, aunque no te obliga a perderla frente a deudas, hay una parte negativa, que es que tendrás que seguir pagándola sin recorte alguno de su precio.

    ¿Las deudas se exoneran de forma definitiva?

    La respuesta a esta pregunta es sí y a la vez no; te lo explicamos. No tendrás que pagar las deudas, pero en realidad estas no desaparecen hasta que pasan cinco años. Hasta entonces, si te acoges a la Ley de Segunda Oportunidad, se considerará que lo estás haciendo provisionalmente. La razón de ello es que el Estado necesita esos cinco años de provisionalidad por si acaso tus acreedores encontrasen una situación fraudulenta.

    Es un derecho del acreedor solicitar que se revisen las circunstancias si entiende que tu actuación se ha realizado de mala fe, si sospecha de ello o si te descubriera haciendo algún tipo de trampas. De este modo, podemos deducir que el proceso existente está en realidad pensado para que tengas la oportunidad de reestructurar tu deuda, no para que te libres de pagarla. Por ello, existe dicho período de cinco años que da lugar a su revisión.

    La mala fe no solo consiste en incumplir los requisitos que ya te hemos mencionado como particular, o los que te diremos más adelante para el caso de los emprendedores. También, se considera mala fe haber realizado algún tipo de fraude en los diez años previos, entre otras circunstancias que podrá valorar el juez.

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    Ley de Segunda Oportunidad para emprendedores

    La Ley de Segunda Oportunidad recibe el nombre, en realidad, de Ley de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social. La ley previene el suicidio por deudas, ya que ha sido un respiro para muchas personas que no podían hacer frente a las cantidades que debían.

    La ley no solo ha beneficiado a particulares, sino también a autónomos y a pequeños empresarios que han visto una especie de vehículo jurídico por si acaso no les sale bien la inversión y no pudieran hacer frente a las deudas que han contraído. A continuación, te mostramos las claves más importantes a tener en cuenta en el caso de los emprendedores.

    1. ¿Qué empresarios pueden acogerse a la ley?

    La Ley de Segunda Oportunidad se creó especialmente para personas físicas, es decir, para particulares. También, en parte, se pensó de manera especial para autónomos (trabajadores por cuenta propia), lo cual supone una novedad en el ámbito legal, pues hasta el momento de la aprobación de la ley, tan solo las empresas tenían métodos legales para solicitar que se exoneraran sus deudas. Esta ley tiene métodos legales para pequeños emprendedores que, hasta el momento, debían hacer frente a sus deudas con la totalidad de su patrimonio presente y futuro.

    2. ¿Cómo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad para autónomos y emprendedores?

    En primer lugar, como ocurría en el caso de las personas físicas, el emprendedor deberá tratar de llevar a cabo un acuerdo extrajudicial antes de que se inicie el concurso de acreedores. La tutela del procedimiento la tendrá el juez y, en él, el deudor podrá hacer la liquidación de sus bienes para pagar las deudas o elaborar un calendario de pagos.

    3. Los requisitos del acuerdo extrajudicial

    Hay varias condiciones que la ley establece para alcanzar el acuerdo extrajudicial. En primer lugar, el deudor deberá compensar cediendo los bienes que no necesita a sus acreedores. Esta compensación incluirá bienes de su propia empresa. Se tratará siempre de bienes que no resulten imprescindibles para el desarrollo profesional del negocio. También, otro requisito es proponer un plan de viabilidad a los acreedores y un calendario de pagos que no exceda de diez años.

    4. ¿Qué figuras pueden formar parte de la negociación?

    El proceso, como hemos dicho, estará tutelado por un juez. Por tanto, los emprendedores podrán pedir que esté presente un mediador concursal. Esta figura ayudará en el proceso haciendo de interlocutor entre el emprendedor y los acreedores. Si no se llega a un acuerdo tras unos dos meses de negociación aproximadamente, tanto el emprendedor deudor como el mediador podrán pedir el concurso de acreedores voluntarios ante el juez.

    5. ¿Qué ocurre cuando no se llega a un acuerdo extrajudicial?

    Cuando no se alcanza el acuerdo extrajudicial ni tampoco se ha solicitado el concurso de acreedores voluntario, se entrará en concurso consecutivo. El juez podrá exonerar o el 75 % o el 100 % de la deuda en este proceso.

    6. Requisitos del concurso de acreedores

    Como ya te hemos dicho, el emprendedor puede pedir el concurso de acreedores voluntarios si no llega a un acuerdo extrajudicial. En él, se le podrá exonerar la mayor parte de su deuda, pero para ello el juez tendrá en cuenta dos requisitos. El primero de ellos es que el propio juez considere que el emprendedor no dispone de ningún tipo de activo que le permita hacer frente a la deuda. El segundo requisito es el de la buena fe.

    7. La buena fe en el caso de los emprendedores y autónomos

    La buena fe en este caso sigue siendo, además de uno de los puntos más polémicos, uno de los más importantes de todo el procedimiento. Hay varios requisitos necesarios para que se considere que se ha obrado de buena fe. El primero de ellos es el que hemos venido diciendo anteriormente en reiteradas ocasiones: el tratar de llegar a un acuerdo extrajudicial antes del concurso.

    Para el caso de los trabajadores por cuenta propia o autónomos, el requisito de la buena fe consistirá en que no hayan sido declarados como culpables en el concurso. Por tanto, será necesario que la situación no se haya causado a propósito. Para demostrar esto, el autónomo tendrá que haber pedido el concurso dos meses antes de haber previsto la insolvencia.

    A su vez, en el caso de los emprendedores y de los autónomos, estos no podrán haberse acogido en los diez años anteriores a la Ley de Segunda Oportunidad. El juez no podrá considerar que se ha producido, además, una administración desleal. No podrá haber sido condenado tampoco por los delitos que te hemos mencionado anteriormente: contra el patrimonio, la Seguridad Social, o derechos de los trabajadores.

    Igualmente, como ocurría con los particulares, el emprendedor o el autónomo no podrá haber rechazado una oferta de trabajo que se considerase adecuada a su capacidad en los cuatro años previos a que solicitara el concurso. Como te hemos mencionado, sigue siendo un punto polémico también en este caso, ya que tampoco menciona ningún tipo de característica de adecuación.

    8. ¿Recae la exoneración sobre todas las deudas?

    La respuesta es no, pues la ley tiene clara las dos excepciones al respecto. El emprendedor tendrá que afrontar los créditos por alimento y los de derecho público aunque se libre de sus deudas privadas. Así, aunque se exonere de sus deudas con proveedores o bancos, la segunda excepción será la de afrontar las deudas que hubiera contraído con la Seguridad Social, así como con la Agencia Tributaria.

    9. ¿Quedan registradas las deudas en algún listado?

    De acuerdo con la ley, el beneficio de exoneración de deudas quedará fijado en el Registro Público Concursal, en su sección especial, durante cinco años. A este registro tendrán acceso quienes tengan interés en saber tu situación como deudor, siempre que este interés sea legítimo. También podrán acceder las Administraciones Públicas y otros órganos habilitados jurisdiccionales si es necesario para el ejercicio de sus funciones.

    10. ¿La exoneración de las deudas es definitiva?

    La exoneración de la deuda es provisional, pues como ocurría en el caso de los particulares, existirá una reserva por si se descubre que el emprendedor obtuvo ingresos en negro o que ha obrado de mala fe. Aunque en principio el plazo iba a ser también de cinco años, el texto legal definitivo establece que el plazo es ilimitado.

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    La letra pequeña de la Ley de Segunda Oportunidad

    Se trata de una ley europea que está en vigor en nuestro país desde 2015. Dicha ley les ha dado un nuevo comienzo a todos aquellos particulares o emprendedores, así como autónomos, especialmente endeudados que tenían riesgo de incluso llegar al suicidio por deudas. De este modo, pueden comenzar un nuevo camino sostenible solicitando el Beneficio de Exoneración de Pasivo Insatisfecho BEPI. Pero, ¿cuál es la letra pequeña?

    Lo primero que debes saber es que por lo general quedan fuera las deudas de la Seguridad Social, normalmente de autónomos, así como las contraídas con Hacienda. Si bien, ya hay sentencias que han exonerado de este tipo de deudas. También, que las hipotecarias que no sean de crédito subordinado u ordinario no entran en la Ley de Segunda Oportunidad.

    La ley, previamente, establece la posibilidad de devolver las deudas en menores cantidades durante algunos años, con una quita parcial. En el caso de emprendedores o autónomos, los deudores, antes de acogerse a la ley, deberán entrar en concurso de acreedores. El concurso tiene ciertos requisitos que ya te hemos mencionado; es posible más tarde solicitar el BEPI.

    Las soluciones legales a los suicidios por deudas

    Los juristas que se encuentran especializados en derecho concursal y financiero, lo que más recomiendan es consultar a los abogados de la Ley de Segunda Oportunidad para conocer todas las posibilidades que tienes desde que está en vigor la legislación actual. Actualmente, hay soluciones importantes que te permiten hacer frente a deudas considerablemente graves.

    Las herramientas legales actuales te permitirán ejercer nuevas actividades laborales mediante nuevos emprendimientos. La primera herramienta es el concurso de acreedores, ya que este evita la exclusión de la sociedad o que tengas que enfrentarte al cierre comercial, al paralizar los intereses y las deudas mediante un acuerdo con los acreedores.

    Otra importante herramienta es la Ley de la Segunda Oportunidad, que desde 2015 está siendo la solución de los problemas de muchos tipos de deudores, sean o no particulares. Esta ley ha permitido a muchas personas, tanto físicas como jurídicas, disfrutar de nuevo de la ilusión de vivir a través de las ventajas que tiene, en todos los aspectos, dejar atrás los graves problemas económicos que se incrementaron con la crisis.

    tarjetas revolvingLos abogados de la Ley de Segunda Oportunidad se encargan de aspectos importantes que pueden afectarte al respecto, como las tarjetas de crédito sin pagar o las tarjetas revolving, las cláusulas abusivas y otros puntos que menciona dicha ley. También, se mencionan las deudas contraídas con Hacienda. Esta ley permite la exoneración o la devolución en menores cantidades, dependiendo de la situación, cancelándose la deuda si el deudor realmente no puede hacerle frente, evitando el temido suicidio por deudas.

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