Auditoria Valencia

Una auditoria en Valencia está compuesta por profesionales con experiencia que se encargan de comprobar que la actividad que realizas se registra adecuadamente, de modo que cuando se revise coincida con la realidad. Así, estos profesionales son los que revisan los libros contables, evaluando si muestran los datos de tu empresa. Contratando a unos auditores de cuentas, te asegurarás de que tu actividad está registrada y justificada.

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Auditores de cuentas

Loa auditores en Valencia se encargan de la contabilidad de tu empresa. Tanto ante los socios de la misma, como ante las autoridades y organismos públicos, así como ante posibles inversores, la contabilidad de una sociedad es una carta de presentación. Teniendo en cuenta esta realidad, lo mejor es que tengas auditores expertos externos a tu negocio, ya que, al no tener vínculos con el resto de componentes de la empresa, evitarás que existan conflictos de intereses.

Los auditores de cuentas son personas capacitadas para verificar los datos que refleja tu empresa a nivel contable. Su capacidad no viene solo de los estudios que ha realizado, sino también de su experiencia. Al final, el informe del auditor mostrará claramente los datos contables y el grado de veracidad de la organización a nivel de cuentas. Podrás conocer si, efectivamente, los movimientos económicos de tu empresa han sido reflejados con precisión en los libros contables.

Plazo de nombramiento de un auditor

El nombramiento de un auditor tiene un plazo. No obstante, lo primero que debes saber es que, en el caso de las que son obligatorias, ese nombramiento se realiza por parte de la Junta General de Socios, si bien suele cometerse el error de pensar que se nombra por el órgano de administración. Así se refleja en la Ley de Sociedades de Capital (LSC) en sus artículos 160 y 164. En el caso de que la auditoría sea voluntaria, los auditores expertos sí pueden ser nombrados por unos y por otros, ya que no hay una norma específica que lo impida.

Volviendo al caso de las auditorías obligatorias en las empresas, el plazo de nombramiento se mantiene abierto hasta que el ejercicio que se debe auditar acabe. De nuevo, así se refleja en el artículo 246 de la LSC. El ejemplo más sencillo de entender es el de un ejercicio que coincida con un año natural, en cuyo caso duraría el plazo hasta el último día del año. No sería válido un nombramiento que se saliera de dicho periodo de plazo. En el caso de tener auditores de forma voluntaria, sí se puede hacer dicho nombramiento a posteriori.

Aclarada la diferencia entre el plazo de las auditorías voluntarias y obligatorias, la ley distingue entre dos períodos. El período inicial se da cuando tu empresa supera los umbrales que establece la LSC y tienes que nombrar a unos auditores expertos por primera vez y de forma obligatoria. Este primer nombramiento, a contar desde que comience el primer ejercicio que debe auditarse, no puede tener un plazo de menos de tres años ni uno superior a nueve. Así se refleja no solo en la LSC, sino también en la Ley de Auditoría de Cuentas. Si la auditoría es voluntaria, este inconveniente en el plazo no existirá.

Por otro lado, en los períodos posteriores, el mandato del auditor finalizaría cuando la empresa llegue al final del último ejercicio. En estos períodos se tienen en cuenta dos tipos de prórrogas, la expresa y la tácita. La expresa se lleva a cabo cuando finaliza el plazo durante el que se acordó la contratación de los auditores, y puede ser de, como máximo, tres años más. Se hará expresamente, tal y como su nombre indica.

Por otro lado, la tácita se produce si no se manifiesta la voluntad en contra, ni por parte de tu empresa ni por parte del auditor. Dicha manifestación en contra deberá producirse antes de que se aprueben las cuentas anuales de tu empresa. El plazo por el que se genera la prórroga tácita es de tres años. Además, deberá comunicarse al Registro Mercantil antes de que se presenten las cuentas anuales del último ejercicio.

Funciones de un auditor censor jurado de cuentas

El auditor censor jurado de cuentas es lo que popularmente conocemos y llamamos auditor de cuentas, solo que aquel es su nombre completo. Esta figura, de acuerdo con la ley, tiene un gran número de funciones. La primera de ellas es la inspección de las operaciones de una empresa. La revisión y la comprobación de dichas operaciones se hará siempre de acuerdo con la ley que en cada momento se encuentre en vigor, teniendo en cuenta todos los datos que sean necesarios.

Además, el auditor se encarga de recopilar, en primer lugar, información interna sobre tu negocio. Así, recogerá datos que previamente te solicitará sobre el registro de cuentas, el balance u otros aspectos del desarrollo de tu actividad. También, más tarde, recogerá información externa que sea precisa para la auditoría de tu sociedad. La solicitud se realizará a entidades y organismos públicos que trabajen con tu empresa.

Otra importante labor que se lleva a cabo por parte de los auditores expertos es la del análisis de la información que se recopila. Una vez que haya llevado a cabo el estudio, emitirá un informe en el que explique cuál es la situación en la que se encuentra tu sociedad. En este informe incluirá sus conclusiones sobre si la actividad de la empresa se lleva a cabo de acuerdo con la normativa que sea precisa o no, al igual que la forma en la que se realizan sus operaciones.

Los auditores censores jurados de cuentas realizan sus funciones por disposición de la junta general o de la administración, en el caso de las auditorías voluntarias, o bien por imposición judicial. Los auditores pueden formar parte, por ejemplo, en bancos que deciden auditarse de forma voluntaria para cumplir con el principio de transparencia y dar credibilidad de cara al público. En tu empresa, como ya te indicamos anteriormente, también puedes dar una mejor imagen a clientes, accionistas, socios y futuros inversores.

Por último, cabe destacar que, en caso de que posteriormente a la auditoría haya un problema en tu empresa, será el auditor censor jurado de cuentas el que responda, tanto de forma civil como penal, ante los tribunales y ante terceros organismos que puedan requerir información, como la administración tributaria. Por tanto, contar con auditores expertos te eximirá de todo tipo de responsabilidad legal.

Auditoría interna

Una auditoría interna en una empresa es un mecanismo de consulta objetiva que se realiza de forma independiente a la actividad de la sociedad, añadiendo seguridad legal, financiera y objetividad. Una de las finalidades con las que se lleva a cabo una auditoría externa es mejorar la actividad de la empresa, añadiéndole valor a su vez. Cuando hablamos de objetividad, debemos añadir que los auditores expertos en Valencia le añadirán al ejercicio de tu empresa un enfoque más disciplinado, además de sistemático.

Tu organización podrá cumplir con mayor facilidad y eficacia los objetivos que tenga a lo largo del año. Además, estará continuamente sometida a procesos de control normativo, interno y corporativo, así como a una gestión de los distintos riesgos. Cuando se realiza una auditoría interna, se aporta a la empresa un recurso muy valioso que se puede extender a los perfiles de riesgo, a la dirección o a las operaciones que lleve a cabo.

La auditoría interna realiza un conjunto de procedimientos y lleva a cabo medidas ajustadas a una empresa concreta. De este modo, se minimizan los riesgos y se protege el activo de tu negocio, incrementando su capital. Se encarga, a su vez, de optimizar la eficacia de los procesos y hacerlos más rentables, mejorando, en resumen, tu negocio al completo.

Las auditorías internas tienen un deber de confidencialidad con tu empresa, lo cual es una de sus principales competencias. Además, varios de los principios fundamentales que siguen son la objetividad y la integridad, valores que aplican de manera equilibrada en las evaluaciones que realizan en la empresa, teniendo en cuenta las circunstancias más relevantes de forma imparcial. Los auditores expertos suelen tener diferentes competencias, lo que hace que sus habilidades y conocimientos sean muy diversos, y esto es de gran utilidad para tu negocio.

Una auditoría interna vigila el cumplimiento de los procesos que deriven de la dirección y de los planes resultantes. También llevan a cabo una evaluación de los controles financieros que se hagan, además de los contables y operativos, con sus correspondientes revisiones. Así mismo, se ejecutarán diversos controles de inventarios, para asegurarse de que cumplen la normativa concreta a la que se sujetan y corroborar que están protegidos y debidamente registrados.

Además, este tipo de auditorías sirven para hacer una evaluación de la información contable, con su posterior verificación, de forma que puedas asegurarte de su veracidad. Si lo deseas, a su vez, se harán investigaciones extraordinarias de carácter especial. Por otro lado, vigila que se cumplan las recomendaciones que se aportan en las auditorías y en los informes que realizan. Dichos informes se harán sobre las irregularidades que existan y estas se tratarán de solventar.

Normalmente, cuanto más crece una empresa, más necesidad tiene de contar con una auditoría interna, ya que, de otra forma, el control llevado únicamente por parte de la dirección tendría una gran dificultad, puesto que una auditoría abarca un gran número de campos de conocimiento. El control y el análisis de cómo está funcionando tu empresa debe realizarse por expertos. Igualmente, la necesidad de tener auditores responde a una necesidad de objetividad que el control por parte de la dirección únicamente no podría cumplir.

Auditoría obligatoria

Hay ciertos casos en los que la LSC obliga a las empresas a someterse a auditorías, de acuerdo con ciertos criterios que ella misma establece. Estos funcionan en base a la actividad que se realice, el tamaño que tenga, o si recibe o no ayudas y subvenciones, lo cual también exige un mayor control. De los criterios que vamos a mostrar, para que una empresa deba someterse a una auditoría obligatoria tiene que cumplir, como mínimo, dos.

El primero de ellos es tener unos ingresos anuales que superen los 5 700 000 euros. El segundo criterio es que la plantilla de tu empresa se componga de más de 50 empleados. Por último, el tercero que la ley establece es que el activo sea mayor a 2 850 000 euros. Otras empresas que están obligadas a someterse a auditorías y no tienen que cumplir los criterios mencionados son aquellas cuyas ayudas o subvenciones sean de un total mayor a 600 000 euros, o bien que se traten de Entidades de Interés Público. Entre ellas, se encuentran las fundaciones bancarias, las de pago, las entidades de crédito, las aseguradoras, las de dinero electrónico, etc.

Auditoría voluntaria

Una auditoría voluntaria, como su nombre indica, es la que no surge de la obligación legal en base a los criterios descritos anteriormente. Es la que puedes solicitar si lo deseas, para beneficiarte de las ventajas de contar con auditores expertos, como el asesoramiento en reducción de costes, para que tu empresa crezca. Dentro de las voluntarias hay diferentes tipos y sus objetivos pueden ser variados.

Con respecto a los tipos de auditorías voluntarias, en primer lugar encontramos aquellas que se contratan por decisión de los órganos de la sociedad. En segundo lugar, encontramos las que proceden de una obligación contractual, es decir, no viene impuesta por la ley, sino que nace de un acuerdo con terceros. En realidad, el funcionamiento o las funciones de las auditorías voluntarias y obligatorias son bastante similares. La diferencia está en la imperatividad y en que, como vimos, en la obligatoria son diferentes los profesionales que la nombran.

En una auditoría voluntaria, el profesional puede mostrar sus diferentes facetas en la ejecución de sus funciones. Este hecho se reflejará en las comprobaciones que realices, en sus informes y las confirmaciones contenidas en ellos, así como en los amplios conocimientos que muestre en el control interno y externo de la sociedad. El auditor te mostrará qué aspectos pueden mejorar en la empresa, siendo este uno de los mejores beneficios de las auditorías voluntarias, ya que es aquí donde se encuentra la verdadera utilidad.

¿Qué documentación te van a requerir en tu primera auditoría?

Si te has decidido a llamar a auditores expertos, puede que te estés preguntando qué información se te va a solicitar. Uno de los primeros datos que tendrás que mostrar son los cambios que hayas realizado en los estatutos sociales. Por tanto, necesitarás enseñar las modificaciones de los órganos de administración, las ampliaciones de capital, los cambios de domicilio social, etc. A su vez, debes detallar los cierres de ejercicio y las cuentas contables, así como el balance de las sumas.

Los auditores solicitarán el acceso a las actas, tanto la de la Junta de Accionistas como las del Consejo de Administración. Prepara, a su vez, las liquidaciones de impuestos del ejercicio y de los ejercicios anteriores como, por ejemplo, el IVA, el impuesto de sociedades o las retenciones que hayas sufrido. Con respecto al anterior ejercicio, se te pedirán las cuentas anuales al completo. Es decir, los cambios en el patrimonio neto, la memoria de la empresa, el balance, la cuenta de resultado, las pérdidas y ganancias, etc. Además, si tienes asesores legales externos, deberás indicarlo junto a sus datos de contacto.

¿Qué puede hacer por ti una auditoría externa?

Mientras te ocupas del crecimiento de tu empresa, la auditoría en Valencia cumplirá con el papel de determinar el estado financiero de tu negocio en cada momento, por ejemplo, a través de la cuenta de resultados o mostrándote el balance general. Por otro lado, estarás seguro de que cumples la ley, para evitar multas o incluso responsabilidad penal. Al verificar la normativa contable, sabrás diferentes aspectos, como si los activos fijos de la sociedad están depreciándose de acuerdo con su vida útil.

A su vez, la auditoría será la encargada de cuidar que el registro se sostenga. Uno de los elementos más importantes englobados en esta función es que se constate la existencia del material que se apunta, para comprobar que no te está faltando dinero de forma ilegítima por otra razón. Además de hacer un análisis de los informes de cada departamento, se estudiará cuáles son las obligaciones y el patrimonio empresarial.

Las auditorías se encargan de revisar la normativa, como ya te hemos indicado. No obstante, no nos referimos solo a la normativa contable, sino que también tendrán en cuenta las leyes laborales, de cara tanto a aplicarla a la empresa como a los empleados. Uno de los roles que cumple en este sentido es hacer las retenciones de la nómina que sean precisas. Así mismo, puede tener una función de asesoramiento.

Si quieres saber cómo reducir los costes de tu negocio o recibir consejos sobre cómo aumentar tu productividad, contar con una auditoría es fundamental. Así podrás saber, por ejemplo, si se están produciendo gastos injustificados sin saberlo o si hay otros que se pueden evitar al ser innecesarios, ya que esto iría en contra de tus intereses y de los de tus socios. Una auditoría en Valencia será tu mano derecha a la hora de mejorar el rendimiento de tu sociedad.

La importancia de contar con auditores expertos en tu empresa

En tu empresa hay un gran número de personas que dependen de la forma en la que ejerces tu actividad. Por eso, una asesoría es clave a la hora de utilizar los recursos de los que dispones de forma eficiente. Tanto las cuentas de tu negocio como los acreedores, los socios o los propios trabajadores lo agradecerán. Además, llevarás al día la normativa vigente en todos los ámbitos que puedan afectarte.

Otra ventaja de tener una auditoría en tu compañía es la imagen que das hacia fuera. Esta es importante para los clientes, para el marketing, para los socios y para que futuros acreedores que puedan aparecer tengan confianza en la empresa, lo cual es especialmente importante para su desarrollo. Con respecto a los impuestos que tienes que presentar, la auditoría también tendrá en cuenta las leyes en vigor y, sobre todo, cómo utilizarlas de forma que te beneficie, con la ventaja de tener al día el pago de todos tus impuestos.

En definitiva, una auditoría en Valencia es el servicio que necesitas para el correcto desarrollo de tu empresa, la cual es mejor si está externalizada, para así evitar posibles conflictos de intereses. Con auditores expertos en contabilidad, podrás estar tranquilo de que sigues toda la normativa que está vigente, que llevas al día tus impuestos y que aquello que está reflejando en los libros de contabilidad muestra la realidad de tu empresa. Además, una vez que aportes la información que te soliciten, estos podrán ayudarte a mejorar la productividad y a reducir costes en todos los ámbitos y diferentes departamentos con los que trabajes.

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