La organización señala que se debe a que acumulan los ahorros de toda una vida y tienen mucha confianza en el personal de la oficina bancaria.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) estima que más del 80% de los afectados por las preferentes atendidos por la organización tiene más de 65 años, según un informe en el que denuncia que la banca se proponía la búsqueda de un «jubilado confiado» como primer paso para iniciar la comercialización de este polémico producto.

El informe, que explica el «gran engaño» en seis pasos, señala a los jubilados que suelen acumular los ahorros de toda una vida y que confían en el personal de su oficina bancaria como objetivo de la venta de preferentes.

Según la OCU, las entidades bancarias pasaban luego a explicar a su cliente jubilado el producto como uno nuevo de inversión y «recomendado», caracterizado por «su alta rentabilidad». «El tamaño de la letra de la oferta comercial (donde se destaca la rentabilidad) es mucho más grande que la letra del contrato», subraya.

La mala praxis proseguiría con ocultar que no existe garantía del producto, puesto que la rentabilidad ni es fija ni está garantizada porque depende de la evolución financiera del banco.

La organización de consumidores también lamenta que no se avise al cliente de que podría perder dinero y que las preferentes no están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

«Si pregunta por el riesgo, se le tranquiliza. No se le cuenta que es un producto para inversores con un perfil de alto riesgo», enfatiza el estudio, que apunta que no se informa de que el producto es perpetuo.

Como último paso de este «engaño», la OCU denuncia que los comerciales de los bancos procuraban pasar el test de conveniencia previamente marcado. Además la organización asegura que introducían un documento de conocimiento del riesgo entre los folios del contrato y hacían que el ahorrador lo firmase también.
intereconomia.com 03-04-2013