No sólo los clientes de preferentes de las entidades nacionalizadas o que van a recibir dinero público pueden sufrir elevadas pérdidas, también los de subordinadas, en algunos casos incluso superiores. Así ocurre con Bankia y la deuda subordinada que colocó Bancaja en 2009 a través de la red por importe de 1.000 millones.

 

Ayer, estos títulos estaban cotizando al 29,35% o, lo que es lo mismo, con un descuento del 70,64%, según datos del SEND, la plataforma de renta fija para minoristas que lanzó BME en mayo de 2010. Sin embargo, las preferentes de Caja Madrid, de un volumen de 3.000 millones, lo hacían al 41,84% o con un descuento del 58,16%. La caja madrileña colocó además otros títulos subordinados el 7 de junio de 2010, de importe de 800 millones, que hasta ayer (44,15%) cotizaban por debajo de las preferentes. Estas pérdidas se harían efectivas si el inversor decidiera vender los títulos en el mercado secundario, aunque cuentan con poca liquidez.

Lo cierto es que la deuda perpetua que colocó la caja madrileña en 2009 ha registrado cierta mejora en las últimas semanas, puesto que llegaron a cotizar al 35% de su valor nominal el pasado 24 de septiembre. Lo contrario ha ocurrido con los títulos de Bancaja, que superaban el 40% a finales del mes pasado. Fuentes financieras indican que “normalmente la deuda subordinada debería cotizar por encima” y considera que los últimos movimientos de las preferentes se deben a “pura especulación”.

Algunos inversores, de hecho, podrían estar especulando con la quita final que se pueda aplicar a estos activos. En un principio, tal y como ha indicado el Ministro de Economía, Luis de Guindos, en varias ocasiones, el canje de preferentes y de subordinada se efectuará a precio de mercado más una diferencia máxima de un 10%. No obstante, Bruselas todavía está analizando caso por caso y es posible que el canje que se decida finalmente subsane parte de las pérdidas potenciales.

Normalmente, la deuda subordinada debería estar cotizando con menos pérdidas que las preferentes, al tratarse de un activo con un riesgo inferior. Entre otros motivos, porque tienen un vencimiento prefijado.

Por ejemplo, las de Bancaja vencían el 6 de julio de 2019, es decir, tenían una vida de diez años. Ofrecían una rentabilidad del 7,25% hasta 2014 y, a partir de entonces, euribor a 3 meses más el 3,9%. Las preferentes, por su parte, remuneraban (se ha dejado de pagar el cupón) el 7% anual. Sin embargo, son perpetuas.

No sólo los clientes de Bankia se verán afectados por la restructuración financiera, también los de Catalunya Banc y NCG Banco. Por ejemplo, la antigua Caixa Galicia, ahora en NCG, tiene cuatro emisiones de subordinadas y que cotizan en el SEND a precios de entre el 80,72% y el 89,99%, y otras tres de preferentes, a entre el 45% y el 64,9%.
Expasion.com 10.10.2012