Adicae falsea el contenido de un convenio firmado con CaixaBank

La asociación que preside Manuel Pardos está ‘vendiendo’ de manera equívoca el contenido de un convenio con CaixaBank para los afectados.
Adicae, la asociación que preside Manuel Pardos, está dando publicidad de manera irregular a un convenio con CaixaBank y lanzando ideas equívocas sobre el autentico alcance del mismo. Según un tríptico distribuido por esta asociación, el supuesto acuerdo convierte un activo como las participaciones preferentes, en un pasivo –un préstamo– para el titular de las mismas, con el consiguiente perjuicio patrimonial.

Un acuerdo que, por otra parte, era perfectamente alcanzable por parte de cualquier cliente de La Caixa sin necesidad de que mediara Adicae. Hay que señalar que esta solución que Adicae dice que beneficia a sus asociados exige la inscripción previa de los clientes, con el consiguiente pago de la cuota de alta y permanencia.

Entre las falsedades incluidas por Adicae en su publicidad está la afirmación de que el convenio habla de Repsol y Telefónica, lo cual es falso, ya que lo que dice literalmente es: “para las emisiones ajenas comercializadas por La Caixa, la entidad está realizando esfuerzos para que se produzca la conversión sin perdidas para los asociados”. Es decir, que en ningún momento se habla de esas dos compañías que cita Adicae.

Por otro lado, La Caixa podrá hacer los esfuerzos que quiera, pero al vencimiento el mercado ofrece pérdidas para los clientes, la entidad no podrá cubrirlas. Por tanto, no hay más solución que la judicial, mediante la interposición de demandas individuales contra las entidades comercializadoras.

La oferta a los afectados que se concreta en el convenio es un crédito con garantía personal y pignoración de los títulos. Es falso, como dice Adicae, que La Caixa “entregue una carta, en la que reconoce que no puede exigir ninguna otra cantidad al afectado ni ninguna responsabilidad”.

Y todo ello, sin tener en cuenta la posible solvencia del emisor, ya que se podría dar el caso de que, en un momento determinado, el titulo pignorado perdiese valor, por lo que entraría en juego la garantía personal.  Hay que recordar que según el último Decreto Ley de Reestructuración Financiera, la deuda subordinada y los bonos cubrirían las perdidas, llegado el caso.

En cualquier caso, lo cierto es que la solución aportada por estas dos entidades es tremendamente perjudicial para los interesados desde el punto de vista fiscal.

mercado-dinero.es 05-11-2012