Casi medio millón de titulares de participaciones preferentes y deuda subordinada de las entidades bancarias nacionalizadas –Bankia, NCG Banco y CatalunyaCaixa— han reclamado 6.757 millones de euros a través del arbitraje. Más de 60.000 de ellos han recuperado 530 millones de inversión. Por ahora, esas son las magnitudes oficiales del problema financiero y la velocidad a la que avanza la solución.
Así consta en el primer informe trimestral remitido al Congreso por la Comisión de Seguimiento de Instrumentos Híbridos de Capital y Deuda Subordinada, creada por el Gobierno. En marzo se daba luz verde al decreto ley de protección a los titulares de este tipo de productos y que, entre otras medidas, autorizaba el arbitraje para ciertos casos.
Un problema de 10.000 milllones
Al inicio del proceso, las tres entidades que han sido objeto de un rescate total sumaban 9.772 millones en emisiones de instrumentos híbridos de capital y de deuda subordinada. En concreto, Bankia tenía 6.231 millones emitidos entre 294.905 clientes, NCG tenía 1.832 millones entre 116.660 ahorradores y CatalunyaCaixa contaba con 1.709 millones entre 122.858 titulares.
Para la mayoría de los clientes se abrió la puerta de acogerse al arbitraje, renunciando en este caso a recurrir a la vía judicial. El primer procedimiento se abrió en NCG en julio del año pasado, y a él se remitieron 106.840 titulares (80% del total) por 1.450 millones de euros.
Hasta el 19 de julio pasado, cuando está fechado el informe, el experto independiente había analizado todas las solicitudes y admitido 62.503, de las cuales 43.990 han recibido un laudo positivo por valor de 367 millones de euros.
Los casos de Bankia y CatalunyaCaixa
En CatalunyaCaixa las solicitudes de arbitraje comenzaron a registrarse el 11 de octubre de 2012. Sumaron un total de 118.131 por un importe de 1.399 millones de euros. Hasta julio, el experto había admitido 20.276 reclamaciones, de las cuales 12.055 cuentan con laudo positivo por un valor de 145 millones de euros.