La noche y la climatología adversa aumentan la fatiga y la somnolencia al volante, cuarta causa de mortalidad en las carreteras. Con la llega de la climatología adversa y con el cambio de horario, muchos conductores circularán con menos luz, reduciendo su visibilidad, y, estadísticamente, aumentando la gravedad de los accidentes. Por eso, el RACE y la Asociación de Bebidas Refrescantes, ANFABRA, quieren incidir en la importancia de los hábitos saludables al volante, dentro de la campaña “Un refresco, tu mejor combustible”. Según distintos estudios, ante un largo desplazamiento, parar cada 150 kilómetros por la noche o cada hora y media, realizar unos estiramientos y beber un refresco, que mantiene los niveles de hidratación recomendados y aporta la glucosa necesaria para mantener la atención, ayudan a prevenir la fatiga y mejora el tiempo de respuesta ante un imprevisto.